Constantemente estamos utilizando expresiones como: tiempo al tiempo, verás como el tiempo lo cura todo, el tiempo pone a cada uno es su lugar e infinitas más.
Yo soy de las que las utiliza a todas horas, porque tarde o temprano siempre me las tengo que aplicar a algo, pero la verdad que para mi, el tiempo para bien o para mal es el transcurrir de los segundos, el transcurrir de la vida. Y todos sabemos que por mucho que el tiempo corra las cosas no se resuelven solas, ni te olvidas de una persona de la noche a la mañana porque el tiempo es tiempo y para realmente olvidar lo que un día te hizo feliz, o te hizo simplemente sonreír hace falta mucho más que el tiempo.
Y los únicos capaces de conseguir todo eso, somos nosotros mismos, pasa que siempre es más fácil buscar responsabilidades fuera de nosotros que enfrentarnos a ellas desde dentro.
Solemos intentar aparcar todo lo que nos hace daño y nos duele en un rincón de nuestra memoria, y a veces hasta olvidamos que está ahí, pero siempre está y tarde o temprano sale, porque los recuerdos jamás se olvidan, porque jamás olvidarás aquello que te hizo derramar una lagrima, o aquel gesto que te hizo sonreír.
.jpg)
