Vino a mí para que lo escribiera, vino para mí para que le creara toda una historia de cuento.
Con esa personalidad de personaje y esos pequeños detalles que parecían cosa de magia.
Pidiendo a gritos que hiciera algo maravilloso, algo increíble, lo jamás contado, que no dejara que su historia se quedara en nada como muchas otras se quedan, que le diera sentido a su vida.
Y se empeñó tanto en que su historia fuera maravillosa, que terminó por trasformarme a mi en una parte esencial de aquel maravilloso cuento .
No hay comentarios:
Publicar un comentario